Fiabilidad, validez y datos normativos del inventario para la depresión de Beck.

Fiabilidad, validez y datos normativos  del inventario para la depresión de Beck

Dada la proliferación en los últimos 20 años de las teorías psicológicas sobre la etiología de la depresión, y gran parte del aval empírico que apoya los actuales modelos psicológicos de la depresión proviene de estudios realizados con sujetos subclinicamente deprimidos, con un estado de anímico depresivo intenso pero no hospitalizados, calificados así por una escala o inventario, esta estrategia supone la asunción implícita de la llamada hipótesis de la continuidad de la depresión

Este estudio se basa en la fundamentación de la hipótesis que plantea que la depresión es un continuo, y por tanto, cualquier persona podría ser situada en un punto determinado del mismo. (Beck, 1976)

Este estudio se centra en:

Estudiantes universitarios subclinicamente deprimidos frente a  pacientes psiquiátricos deprimidos, para esto analizan utilizando el  Inventario de Depresión de Beck como instrumento para identificar sujetos subclínicamente deprimidos.

Objetivo del estudio:

Este estudio analiza el empleo de la versión de 1978 del Inventario para la Depresión de Beck, como instrumento para identificar sujetos depresivos subclínicos en estudios de psicopatología experimental. Cumpliendo las premisas de claridad, para evitar sesgos o interferencias en el proceso de investigación. Concreción, específicos, definición de las acciones que se desarrollan, en este caso población diana, selección de la muestra, resultados alcanzados.  Alcanzables, objetivos realistas, que puedan llevarse a cabo.  Pertinentes, una relación lógica con la hipótesis planteada y una relevancia en cuanto a la misma, BDI, como instrumento para identificar sujetos subclinicamente deprimidos.

Método: Estudios no experimentales (No hay aleatorización).

Diseño: “Ex Post Facto” (EPF).

Utilización del método hipotético deductivo.

Los investigadores no tiene control sobre las variables independientes  Los grupos son seleccionados en base a sus características ya presentes (demográficas/atributos),   tiene menor validez interna que el experimental, pero  gana en validez externa, menor grado de certidumbre.

Participantes: muestra de 1393 participantes, de edades comprendidas entre 18 y 64 años, con una media de 22,2 años siendo un porcentaje del 76,2% mujeres y 23.8 % hombres.

Instrumento: El BDI consta de 21 ítems destinados a evaluar la intensidad de la depresión.  De cada ítem el sujeto elegirá de cuatro alternativas aquella que refleje su estado en la última semana (incluido en día de realización).  Cada ítem tiene un valor de entre 0 a 3 puntos, según la alternativa elegida, y se puede obtener un total de 0 a 63 puntos. En el supuesto de que el sujeto escoja más de una alternativa se preferirá la de más gravedad.  Destacar que el ítem sobre pérdida de peso (número 19) prestar atención a la pérdida de peso, si es debido a causas asociadas al estado de ánimo o por el contrario especificar si se encuentra a régimen, de lo cual se valorará con la puntuación “0”

Procedimiento: todos los componentes de la muestra fueron entrevistados e informados personalmente sobre el objeto de estudio, en donde completaron el BDI en grupos de 25-35 sujetos, además de otros instrumento de medida para ver o descartar la comorbilidad con otros rasgos.

Resultados

  • Distribución de las puntuaciones del BDI:

Los ítems que recibieron las mayores puntuaciones en frecuencia e intensidad fueron, autoculpación, irritación, dificultad laboral y fatiga (0.59/0.47/0.45/0.42 respectivamente)

Por el contrario los que recibieron menor frecuencia y de forma más ligera han sido pérdida de peso y desinterés por el sexo. (0.11/0.10 respectivamente)

  • Diferencias demográficas (sexo y edad)

ANOVA: sobre puntuación total del BDI con el sexo como V.I. no revelo diferencias estadísticamente significativas entre hombres y mujeres [F (1,1332=1,24; n.s.]

ANOVA 2×2, variable sexo y grupo de edad (entre18-24 y 25-44) no revelo efectos significativos ni para el sexo ni para la edad. [F (1,1346)=1, 58, n.s.] Ni para la interacción entre ambas variables [F (1,1346=, 10, n.s.].

MANOVA,  sobre los 21 ítems del BDI, tampoco encontraron ninguna diferencia significativa entre los sexos. [F (21,1332)=1,24, n.s.].

  • Diferenciación de sujetos deprimidos y no deprimidos:

Los ítems considerados como mejores a la hora de discriminar entre individuos deprimidos y no deprimidos: Sentimiento de Castigo, Sentimiento de Fracaso, Insatisfacción, Pobre Imagen Corporal, Indecisión, Llanto, Irritación, Desinterés social, Ideas de Suicidio, e Insomnio. La función discriminante con este punto de corte de 18 podía clasificar correctamente al 98,01% como deprimidos o no deprimidos, con el estadístico de Lamda de Wilkis de 0,47[x2(11, N=1354)=996.42, p<0,0001].

  • Consistencia interna:

El análisis de la consistencia interna del BDI, arrojo un coeficiente alfa de 0,83, lo que indica una muy buena consistencia interna para esta muestra y muy similar a la encontrada en la literatura en muestras semejantes (entre 0.78 y 0,92).

  • Fiabilidad test-retest:

La fiabilidad tes-retest se hallo en tres grupos distintos de sujetos pertenecients a la muestra total(n=237, 157 y 79), en estos tres subgrupos hallaron una correlación tes-retest de 0,72 con un intervalo de 1 mes(n=237), con un intervalo de 3 meses obtuvieron correlaciones entre 0,60(n=157) y 0,69 (n=79), en los tres casos los coeficientes fueron estadísticamente significativos y similares a los de otros estudios.

  • Validez de contenido:

El BDI, tiene una razonable validez de contenido si tomamos como criterio la definición del episodio depresivo mayor propuesta en el DSM-IV, cubriendo 17 de los 21 ítems de la versión utilizada cubren 6 de los 9 criterios sintomáticos diagnósticos, a pesar de esto jamás debe utilizarse como herramienta diagnostica de depresión.

  • Validez convergente:

Esta validez es medida con otra escala, la Escala Autoaplicada de la Depresión de Zung, siendo la más utilizada y de referencia tanto en el ámbito privado, público y de investigación, mostrando unos altos índices e validez y fiabilidad, en el  citado estudio se aplico junto al BDI pasado 3 y 4 meses, en ambos casos el coeficiente de correlación  entre ambos fueron altos, positivos y estadísticamente significativos. [r= 0.68(n=104) y 0.89 (n=39) respectivamente, ambos significativos para una prueba bilateral con p<0,0001.

  • Validez discriminante:

En la comparación del BDI en dos ocasiones con una n=157, pare de la muestra global del estudio, en donde se les paso conjuntamente el ISRA,SAD…etc., todos constructos que median la ansiedad en diferentes orígenes, social, afectiva, ante exámenes, la relación con el BDI fueron relativamente bajos o a lo sumo moderadas, (correlación media de 0,27) y tomando otra muestra de 722 alumnos con otras escalas y NEO-PI la  el BDI, la SAD y la Escala de Ansiedad a la Interacción de Leary, fueron relativamente bajas en magnitud (=,36 en ambos casos) con  lo que deducimos que el BDI, mide solo y específicamente lo que pretende medir

Valoración: El BDI, como bien dice el artículo es un instrumento válido para medir la depresión, sin olvidar el continuo de esta patología que será la ansiedad, así mismo una persona con una continuidad en el tiempo en ansiedad acaba apareciendo la sintomatología depresiva, otro aspecto importante del cual he sacado conclusiones muy validas para el futuro, es la redacción de los ítems, si bien al traducir “constipation” como catarro en lugar de estreñimiento, que sería una causa somática de la depresión, así mismo la aclaración del ítem 19 a la hora de la pérdida de peso, en lo cual he visto que solo se menciona la pérdida de peso, por lo que hemos visto en otras asignaturas en referencia a la ansiedad y el aumento de peso, por los atracones que generan en algunos pacientes, por lo que es de apuntar para las notas de no olvidar, que es un instrumento válido para medir si hay síntomas de depresión, pero lo más acertado seria seguir con otras pruebas más especificas como PAI, MCMI-III, MMPI-II, en donde además se puede diagnosticar la comorbilidad con otras patologías.

Conclusiones

  • Fiabilidad :la consistencia interna y la fiabilidad test-retest de la versión española del BDI de 1978 en la muestra son buenas y se asemejan a las halladas en otros ámbitos culturales
  • Diferencias de sexo :no se han encontrado diferencias de sexo, si bien es de importancia destacar que la depresión se da más en edades mayores en mujeres que en hombres, pero en este caso siendo la edad media de 22.2 no se puede apreciar diferencia.
  • Categorías de gravedad y episodio de depresión mayor, se reproducen transculturalmente con mínimas variaciones.
  • Validez convergente y discriminante como bien queda demostrado su validez convergente con el SDS, en referencia a la discriminante el BDI, tiene escasa validez (correlación media de 0,27), con el ISRA, SAD.

En suma el articulo recomienda el uso del BDI, para la identificación del síndrome depresivo dadas sus propiedades psicométricas, para la clasificación de deprimidos o no deprimidos en el momento de la evaluación, lo cual debe ser el propio psicólogo operativizar las diferentes pruebas especificas para esta patología.

Bibliografía:

 

Sanz, J., & Vázquez, C. (1998), Fiabilidad, validez y datos normativos del inventario para la depresión de Beck. Psicothema, 10(2), 303-318.

Acerca de Psyqué

Mielinizado, después de todos estos años que llevo aprendiendo, por fin, aprendo a aprender.
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